Un servicio internacional de certificación con sede en Bélgica, ha sido el encargado de certificar oficialmente el tóner. La compañía inspecciona productos precedentes de varios sectores en todo el mundo, y proporciona certificación ecológica, salud y seguridad, entre otros tipos.
Las impresoras y fotocopiadoras láser consumen más de 500 millones de litros de petróleo al año. Era muy necesario ofrecer una alternativa que supusiera una reducción de su consumo y de esa manera contribuir también a la preservación del medio ambiente.
Estamos muy orgullosos de ofrecer una alternativa como BioBlack, que no solamente cuenta con la homologación LGA (Libre de contaminantes) sobre contaminantes, sino que ahora también ha conseguido la primera certificación por ser un producto biológico.
Hasta ahora, los cartuchos que utilizan este tóner han sido muy bien recibidos, especialmente en el sector público.